Basta de abusos

  Volver al lugar en el que he construido incontables vínculos desde la dicotomía: permisividad - abuso... Evento necesario para terminar de concienciar que siempre me he sentido abusada porque siempre he abusado de mí misma dando a las necesidades ajenas la prioridad que debí dar a las mías y eso han leído los otros en mí.

  Volver de mi primera fase de cuarentena emocional para enfrentarme otra vez con la (cada vez menos) incómoda dificultad para decirles a quienes he permitido el abuso: "NO". Y sostener la decisión de frenar sus actos abusivos para conmigo, afrontando el miedo a los berrinches lógicos de esos a quienes he acostumbrado al sí sobreentendido, implícito. 

  Volver distinta, desintoxicada de invasiones y ser clara observadora de secuencias (que yo había naturalizado) evidentes de abuso: los hábitos compulsivos de llegar sin avisar, de tomar cosas sin pedirlas, de entrar sin pedir permiso, de decidir sin consultar, de pedir algo y tomar más de lo cedido, etc. Y la inherente manipulación para excusarse: simpatía ("bueno..está todo bien...jeje"), distracción ("se me pasó"), cuelgue ("no me di cuenta"), victimización o lástima ("es que yo tengo menos suerte que vos"), extorsión ("yo te dí algo y vos no querés darme lo que yo quiero"), minimización ("no es para tanto"), acusación ("sos mala"), etc.

  Volver para re-afirmar que estoy completamente asqueada de los abusos y que voy a cortarlos sean cuales sean las consecuencias. Para sanarme, pase lo que pase. 


Volver para darme a mí misma lo que siempre he merecido y no me había animado a asumir. Para cortar los lazos que ya no me son compatibles y re-distribuir mis energías.


Volver para amarme desde acá hasta donde he elegido vivir ahora y expandir mi amor hasta donde pueda...


  Volver para mostrarles a mi hijo y a mis hermanas (de sangre y de corazón) que ASÍ NO SE VIVE MÁS.


HE DICHO.

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